Penktadienis, Gruodžio 03, 2010

A veces no saben que la felicidad es EL instante


No necesito tatuar tu nombre en mi frente.
Estás en mi dentro,
siempre en el re-encuentro
-signados los senderos-
Tal vez por esto de ver-nos siempre,
de siempre porque queremos,
de siempre queremos,
de siempre querernos.

Porque como aquella "araña paciente y silenciosa"
tendí los hilos finos del quererte
mas allá de las distancias y los tiempos...

No necesito más que ésto:
Saber mi "tuyedad"
en mi "mismidad"
y viceversa


siempre

sin reclamos...

El invierno toca el filo de su fin.